Desde sus inicios el Museo Vivo ha tenido la convicción moral y la obligación legal de liberar ejemplares de Mantis religiosa (Stagmonatis limbata) a la vida libre, lo anterior, debido a que nuestro criadero destina ejemplares al uso sustentable como controladores biológicos de plagas o animales de compañía y en compensación "pagamos" al ambiente con ejemplares destinados a vida libre para que sus poblaciones naturales mantengan estructuras mínimas viables y puedan resistir ante el extendido uso de insecticidas agrícolas y repelentes domésticos que se usan lamentablemente en la zona en cantidades desproporcionadas; en ese sentido el Museo Vivo contribuye a que esta especie siga existiendo en la naturaleza y desarrolle su papel de depredador contribuyendo a mantener en niveles tolerables otros insectos que podrían volverse plagas y afectar cultivos humanos y flora silvestre.